Antes de que el Camino Francés se convirtiese en la vía principal a Santiago, existió uno previo que unía Bilbao con Villafranca del Bierzo (León) y que discurría entre montañas y valles. Abandonado durante siglos, un proyecto interterritorial ha recuperado las 22 etapas de su itinerario y trabaja ahora para darlo a conocer al gran público
Unas flechas que no coinciden ni en tamaño ni en forma con las oficiales desvían a los peregrinos hacia la localidad de Valtuille de Arriba, lo que alarga la ruta tres kilómetros a los peregrinos. Equipo de Investigación se desplaza al pueblo, donde una vecina defiende que «el fin de esas flechas pintadas es la protección», ya que, según dice, «por el otro lado no hay fuentes».
Además, preguntamos a la dueña de un albergue si sabe quién ha pintado las flechas que desvían a los peregrinos al pueblo, y la mujer reconoce que es la autora de ellas. «¿Puedes borrar eso?», pregunta una vecina al escuchar la confesión de la dueña del albergue, a lo que añade que está «metiendo en un compromiso» a la dueña del albergue, quien podría a enfrentarse a multas de unos 1.000 euros por manipular las flechas. «Yo las he pintado, primero, para evitar la peligrosidad, y, segundo, ya que nosotros hemos abierto un albergue, que los peregrinos tuvieran la opción de quedarse», defiende la mujer, quien asegura que no se mueve «por intereses económicos».
Álvaro Lazaga (58 años) no duda en afirmar que el Camino cambia la forma de ver la vida: «El Camino te enseña a que cada vez te hagan falta menos cosas para vivir».
En esta etapa por tierras bercianas, el Camino Olvidado converge con el Camino Francés desde Cacabelos para terminar en Villafranca del Bierzo.
De oca en oca y tiro porque me toca. Cuando pasábamos tardes enteras avanzando por las casillas del juego de la oca, ¿quién nos iba a decir que en realidad estábamos haciendo el Camino de Santiago?
ESTÁ DISEÑADO EN FORMATO A-3 PARA IMPRIMIRLO DIGITALMENTE Y JUGAR
Así lo sostienen numerosas voces que apuntan a la Orden de los Caballeros Templarios como autores de este juego. Un entretenimiento que, en realidad, sería un mapa simbólico del Camino de Santiago.
Hoy profundizamos en esta teoría y os contamos el código que hay detrás de estas 63 casillas llenas de puentes, cárceles y laberintos. Como el propio Camino.
El origen del juego de la oca es incierto. Hay teorías que apuntan a que podría ser una creación de los griegos durante el asedio de Troya. Su antecedente más remoto lo encontraríamos en el disco de Phaistos, datado en el 2000 a.C.
Otra teoría muy extendida es que nació en la Florencia de los Médici, quienes lo extendieron por toda Europa. A España llegaría a través de un regalo de Francisco de Médici a Felipe II, causando furor en la corte.
Pero a nosotros la teoría que hoy nos importa es la del origen templario del Juego de la Oca. Según esta hipótesis, el juego fue inventado por la Orden del Temple, cuyos miembros eran los encargados de proteger a los peregrinos que caminaban a ciudades santas como Santiago, Roma o Jerusalén.
Siguiendo el Camino de las Ocas y de las Estrellas
La teoría templaria asegura que la oca sería una guía simbólica o un mapa encriptado del Camino de Santiago Francés, el más popular de la época. El juego de la oca se relaciona con el también llamado Camino de las Ocas y el Camino de las Estrellas, simbolizando un viaje simbólico de este a oeste, como el propio Camino.
La elección de la oca tampoco es aleatorio. Para los templarios, este animal simbolizaba la sabiduría y está muy presente en todo su legado: desde inscripciones con patas de oca en algunos monumentos hasta la cruz con forma de ‘y’ como el crucifijo de Santa María de los Huertos de Puente la Reina.
La importancia de este animal lo vemos en la propia toponimia del Camino de Santiago con pueblos como Villafranca de Montes de Oca, Castrojeriz (ciudad de ocas), El Ganso, Ocón, Puerto de Oca, Manjarín (hombre de ocas) o el río Arga.
Un viaje de ida y vuelta por el Camino.
Ahora os presentamos esta versión del juego de la oca adaptada al Camino Olvidado. Es una versión algo más reducida ya que el juego se ha reducido a 48 casillas. El Camino transcurre desde su inicio en Bilbao, en la Basílica de Nuestra Sra. de Begoña hasta su final en la Puerta del Perdón en Villafranca del Bierzo.
Cuando en época de Alfonso II (s. IX) se encuentra el sepulcro del apóstol Santiago, se inicia una corriente de peregrinación que aún persiste. Peregrinos de todo el orbe cristiano acudían a Compostela por distintas rutas: primero por las difíciles sendas de la costa cantábrica; después, a través de los pasos de la cordillera Cantábrica, aprovechando los viejos caminos consolidados por los romanos. Y cuando el reino de León se consolida al sur del Duero y la frontera con los musulmanes se asegura, el Camino Francés adquiere protagonismo, hasta mimetizar a los demás.
Una de aquellas primeras rutas es el Camino Olvidado, un precioso itinerario por los valles cántabricos meridionales, empleado entre los siglos IX y XII y considerado junto a los caminos Primitivo y de la Costa una de las rutas jacobeas más antiguas de las que se tiene constancia.
Camino Olvidado a Santiago
A su paso por Burgos sorprenden los bosques, cascadas y la sugestiva forma de sus rocas modeladas por el agua. En Palencia, el destacado conjunto de iglesias románicas que, sin duda, cobijaron a no pocos peregrinos. Y ya en León, sobresalen sus magníficos paisajes, reflejo de la milenaria convivencia del hombre con su entorno, reconocidos con la declaración de distintas Reservas de la Biosfera. Y así, en el sosiego de estos valles montaraces, el recorrido alcanza la privilegiada comarca berciana y Villafranca del Bierzo, la villa de los francos, donde el peregrino impedido de llegar a Compostela, gana las indulgencias en la puerta del Perdón de su iglesia de Santiago.
Es un recorrido igualmente simbólico como El Camino Francés, con paradas en las diferentes localidades y parajes singulares que atraviesa. En suma, un espectacular y bello camino por la montaña, que recorre tierras de Vizcaya, Cantabria, Burgos, Palencia y León.
El Camino Olvidado, un camino de singular belleza, pleno de sensaciones y experiencias.
El Camino de Santiago tiene en León unos siete trazados diferentes. Entre todos ello, hemos querido escoger el Camino Olvidado. Desde hace unos años, se está recuperando esta senda que entra en León por el Ayuntamiento de Valderrueda, concretamente por Puente Almuhey y enlaza en Villafranca del Bierzo con el Camino Francés, quizás el más tradicional o por lo menos el más conocido y reconocido. Es indudable que el Camino Olvidado, es un mágico descubrimiento para todo aquel que además de cumplir con la peregrinación, quiera extasiarse con la magnífica montaña leonesa. Descubramos esta increible ruta, con el apoyo, por supuesto, del ILC (Instituto Leonés de Cultura) Diputación de León.